La girlboss detrás de la web de moda sostenible EcoCult nos cuenta sobre su paso por Perú y Latinoamérica


Ella dice que el crecer lejos de la ciudad pero siempre atenta sobre los problemas de la sociedad sea probablemente la razón por la cual tiene un fuerte sentido de responsabilidad con su entorno y con la naturaleza.

Con publicaciones en Quartz, Newsweek, Refinery29 y muchas otras plataformas, Alden Wicker se ha convertido en una de las bloggers y escritoras más importantes sobre moda sostenible en la actualidad. Inició su carrera como periodista en cuanto terminó la universidad,  construyendo lo que fueron los inicios de EcoCult, que hoy en día es una parada obligatoria para los interesados en conocer más sobre un lifestyle sostenible .

Alden decidió visitar Latinoamérica para descubrir en persona la historia y cultura de sus países. Perú fue una parada obligada y Fast Not Fash aprovechó un espacio en su imparable itinerario para conocer un poco más sobre su experiencia por el sur de nuestro continente.

FNF: Por lo que vemos en tu encantador feed de Instagram, te la has pasado muy bien en Latinoamérica. ¿Cómo así te decidiste a explorar esta parte de la región?

A: Tienen razón, ¡me ha encantado Latinoamerica!. Decidimos viajar por esta parte de la región hace ya un tiempo por un par de razones. La primera es que mi esposo es venezolano y sabia que si realmente quería aprender español, tenía que estar en un país de habla hispana. Ha sido maravilloso conocer la cultura latina. Siento que entiendo mucho más sobre mi esposo ahora, aunque lo más cercano que estuvimos de Venezuela fue Colombia, que es muy cercano, en lo que respecta a la geografía y la cultura. Además, teníamos el objetivo de viajar por países de bajo costo para poder dedicar menos tiempo al trabajo y tener más experiencia. Y la mayoría de las ciudades en América Latina se ajustan a ese criterio. ¡Finalmente, sabía que muchas marcas de moda artesanal operan aquí, y quería conocer a los artesanos!

Alden en Cuzco, foto: EcoCult.

FNF: Y de los países que visitaste, ¿qué es lo que más te cautivó de cada uno de ellos?

A: Oh, wow, ¡hay tanto! Desde México, las tejedoras zapotecas y la comida. Son mujeres expertas. Y la migración de la mariposa monarca — eso fue mágico. En Nicaragua, el bosque nuboso en la región de Matagalpa, y tener comidas en el hogar de los lugareños. Visitar las islas de San Blas en Panamá y ver cómo el Guna Yala aún vive en chozas sencillas y bucear para pescar. No vi lo suficiente de Colombia, pero aprendí sobre su historia reciente y cómo han logrado emerger de ese terrible período y convertirse en un destino fantástico y creativo. En Perú … ¿por dónde empezar? Las alpacas son muy lindas y encantadoras. Pero creo que tengo que decir las mujeres Andinas. Son sin duda el grupo de mujeres más divertido y genial que he conocido. ¡Esperaba que me acogieran y me dejaran vivir con ellas! En Ecuador, realmente disfrutamos de la región montañosa, aunque me gustaría haber pasado más tiempo allí. Y en Buenos Aires hasta ahora, tuve un almuerzo encantador con Adriana Marina y los empleados de Animaná en su hermosa casa y aprendí sobre su trabajo para apoyar a los artesanos y textiles naturales en Argentina. ¡Eso fue lo más destacado!

FNF: Nos agrada que tengas tantas buenas experiencias contigo.  Ahora bien, en cuanto a la sostenibilidad, ¿cuáles son tus pensamientos sobre éste punto respecto a América Latina?

A: América Latina me ha enseñado mucho sobre la sostenibilidad desde una perspectiva diferente. El hecho de que la mayoría de los países aquí están más en contacto con sus raíces indígenas que en los EE. UU. es algo maravilloso, y parece influir en la sostenibilidad de una manera realmente poderosa. Por supuesto, hay desafíos, como la falta de trenes que conectan las ciudades, y la falta de reciclaje y la basura plástica presente en muchas áreas. Pero tengo la esperanza de que América Latina pueda reunir su voluntad política de poner en una infraestructura más sostenible y también hacer frente a las multinacionales en el tema del sobre empaquetado y la comida chatarra.

 

Alden tejiendo a pedal en Nicaragua. foto: EcoCult

FNF: Desde el 2014 que comenzaste con tu labor, ¿cuáles crees que son esos cambios positivos y negativos que están sucediendo con respecto a la sostenibilidad y las prácticas éticas en la industria de la moda?

A:La mayoría de los cambios han sido positivos. Muchas empresas son pioneras en innovación y también asumen la responsabilidad de su papel en el cambio climático y la contaminación. Creo que hay una legislación en torno a este tema que veremos en los próximos años, así como nuevas tecnologías y materiales geniales que cambiarán las reglas del juego. Desafortunadamente, también he visto la entrada de marcas de moda súper rápidas, que son incluso más baratas y más tóxicas que Zara y Forever 21. Esas marcas realmente me preocupan.

FNF: Finalmente, hablando desde nuestra posición, sabemos que los medios de comunicación también estamos jugando un papel importante en escenarios políticos y económicos en todo el mundo. ¿Qué es lo que piensas sobre nuestro desempeño últimamente con respecto a la sostenibilidad de la moda en los últimos años?

A: Creo que los medios responsables, estamos haciendo un buen trabajo responsabilizando a las marcas y educando a los consumidores sobre estos temas. Por otro lado, hay muchos más medios irresponsables que están empujando una mentalidad de «comprar comprar comprar» a los consumidores, y están haciendo mucho daño, desafortunadamente.

Algo es seguro, viajar a través de las redes sociales nunca fue tan chic y responsable como al estilo de Alden. Al fin y al cabo, los viajes son para eso ¿verdad? Para alimentar el alma y la mente.

Entrevistadora: Solange Gutiérrez